Y yo pensando en tí...
¿Para qué?... ¿Por qué?...
Y yo me sorprendo de nuevo pensando en tí...
Me regaño y me digo a mi mismo que no lo volveré a hacer...
Pero mi yo debil sabe que volveré a hacerlo como sabe también que volveré a fumar.
Necesito dejarlo. Necesito dejar de escuchar la canción número 7 de "mapas"... Que siempre me recuerda a tí. Necesito un nuevo tema, una nueva cara para besar... Necesito otro fin, otro principio, otro objetivo... u otra esfinge, sirena, amante, mujer... al fin y al cabo.
En las infinitas ideas que recorren mi mente al cabo del día siempre me encuentro contigo. Son imágenes ya borrosas del uso y del tiempo. Pero no me canso de verlas... no me sirve decirme que no volveré a verlas... porque como todo el mundo sabe la mente no entiende el "no"... simplemente no lo analiza.
Entonces como huir...¿Hay salida?
¡Claro! ... me contesto. Solo sustituye y deja las ir... deja que esas imágenes fluyan hasta el olvido. Solo no las mantengas no tengas apego a esos sentimientos. Me contesta mi yo más querido y que no siempre está ahí... el cuerdo.
De acuerdo cuerdo así haré ... los dejaré fluir hasta el olvido... ¿Pero si un día me encuentro con ella?
Cuerdo: "No olvides saludarla de mi parte... y de actuar como un caballero. Pero no intentes ver en sus ojos lo mismo que antes... porque lo más probable es que no quiera ni pararse a saludarte."
Gracias por el consejo... ¿Pero y yo qué?... ¿Mi voz y mis ojos me delatarán?... Seré como un conejo blanco en medio de un prado carbonizado...
Cuerdo: ¿No has sido siempre así, ya deberías estar acostumbrado a tu forma de ser?
Sí... facil de cazar. Pues aprovecharé y esperaré a la próxima loba que me quiera comer.
Cuerdo: Ya vas aprendiendo... ¡ves!... conocer y no ocultar tus debilidades hace aprovecharte de ellas para tu veneficio.
Eso espero... Adios Cuerdo.
Cuerdo: Adios